Historia de la computación
Charles Babbage (1791-1871), visionario científico y
matemático inglés, fue el más claro precursor del hardware computacional, hasta
el punto de que se le considera el padre histórico de la computación.
Preocupado desde su juventud por los frecuentes errores
cometidos en el cálculo de las tablas numéricas (y en la posterior impresión de
sus resultados), ideó la Máquina de Diferencias (Difference Engine), cuyo
modelo definitivo es de 1823, capaz de calcular –e imprimir– tablas matemáticas
de hasta veinte cifras con ocho decimales y polinomios de sexto grado.
Babbage, subvencionado por el gobierno británico desde 1823,
trabajó durante años en el perfeccionamiento de su Máquina de Diferencias, pero
finalmente tuvo que abandonar el proyecto, al agotarse la ayuda económica antes
de haber podido construir una máquina con el refinamiento técnico que exigía su
diseño.
Babbage reaccionó ante el aparente fracaso de su invento con
un proyecto aún más ambicioso, y en 1834 concibió su revolucionaria Máquina
Analítica (Analytical Engine), que puede considerarse una auténtico prototipo
decimonónico de ordenador. En esencia, la Máquina Analítica era una calculadora
polivalente con capacidad para operar de forma distinta según el problema que
se le planteara, es decir, algo muy cercano a una computadora de propósito
general.
En la máquina de Babbage aparecen ya los elementos básicos
de los modernos ordenadores: dispositivos de entrada y de salida, unidad de
control, unidad lógico-aritmética y memoria. La programación se debía realizar
mediante fichas perforadas.